Formas de perder una marca registrada

Todo emprendimiento implica una inversión de tiempo, dinero, esfuerzo y expectativas, por eso, es natural que los emprendedores busquen proteger lo máximo posible ese proyecto que representa sus ideas y su trabajo.

Tener una marca registrada tiene múltiples beneficios, desde su uso exclusivo hasta la posibilidad de obtener ganancias adicionales, solo derivadas del registro de la marca. Ahora, existen formas de perder una marca, aún cuando esté registrada y todas tienen que ver con el uso. Te contamos más:

¿Cómo se puede perder una marca registrada?

1. Falta de uso comercial de la marca registrada

Tener una marca registrada pero no usarla es una de las causas principales para perderla. Una marca logra consolidarse gracias al uso, el cual, es obligatorio.

El registro de una marca debe corresponderse con la realidad. Es decir, en la práctica, los signos distintivos de la marca deben asociarse a un producto o servicio en la mente de los consumidores. De lo contrario, se estaría limitando el registro de nuevos competidores que sí desean hacer uso de una marca igual o similar.

Es importante resaltar que INDECOPI* no cancela marcas de oficio. La cancelación siempre ocurre a partir de un procedimiento que inicia una persona interesada. Si al analizar el caso, la autoridad decide que hay pruebas suficientes para considerar una falta de uso comercial, la marca puede perder su registro.

La idea es descongestionar el registro de marcas, asegurando que sólo están protegidas aquellas que, en efecto, están siendo usadas de modo comercial.

2. Pérdida de distintividad o vulgarización de la marca registrada

Una marca registrada puede insertarse de tal forma en el vocabulario común que termina perdiendo su “distintividad”. Lo que en un principio podría estar asociado al origen empresarial, con el paso del tiempo pasa a designar a un tipo de producto.

Es un proceso curioso del lenguaje en el cual un nombre inicial de marca pasa a ser el nombre de todos los productos que cumplen con esa característica. Tal es el caso del “celofán”, el “frigidere” o el “bividí”

Esto ocurre, la mayoría de las veces, como consecuencia de las propias estrategias de comercialización de la marca que, al hacerse masivamente conocida su nombre empieza a identificar un tipo de producto o servicio.

En estos casos, las palabras que inicialmente fueron marcas, ahora funcionan para mencionar a los productos sin importar a qué “marca de celofán” estemos aludiendo. Pero, para que una marca sea protegida, debe estar asociada al producto o servicio de forma exclusiva. Cuando ocurre este caso de vulgarización de marca estamos ante una de las formas de perder una marca registrada.

Como vemos, no se trata solo de registrar una marca, sino de cuidarla en el tiempo. Primero dándole un uso adecuado y luego previniendo su vulgarización como parte del habla popular.

Y estas apenas son las formas de perder una marca registrada, ¿puedes imaginar todas las complicaciones que tendrías al no registrar tu marca? Estamos a tu disposición para aclarar tus dudas al respecto.

*Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI)